Tras los Muros. Fotografía de explotación animal.

Crítica al veganismo como ‘política del estilo de vida’.

Feb 2016
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En este artículo la autora de Chickpeas & Change —un blog sobre antiespecismo, oposición al racismo, feminismo y socialismo— Ali Seiter llama la atención sobre la problemática que existe en hacer del veganismo —entendido en su definición más popular: la abstinencia de productos de origen animal por razones éticas— el eje central de la lucha por la Liberación animal.

Debido al creciente auge del veganismo considero que el artículo aporta un interesante debate a las estrategias del movimiento de derechos animales y coincido con la autora en que el veganismo entendido como «estilo de vida» ahoga la necesidad de organización revolucionaria. Un paso necesario si queremos dotar a nuestro movimiento de la capacidad de acometer sus objetivos.

Sin embargo, y con el fin de evitar la identificación de Tras los muros con todas las ideas que se exponen en el siguiente texto y de aportar más debate al asunto, veo necesario realizar una precisión.

Quienes entendemos la Liberación Animal como una lucha emancipatoria paralela a otras luchas de justicia social centramos los esfuerzos contra el especismo motivados por razones de prioridad y de contexto histórico. A grandes rasgos:

  • La lucha antiespecista es aún marginal y hacen falta personas que la sitúen como merece en la agenda política revolucionaria.
  • El fin del capitalismo no va a tener como consecuencia el fin del especismo. La situación de discriminación actual que sufren los animales no humanos es consecuencia de un especismo estructural, esto es, de un trato discriminatorio sistémico hacia quienes no pertenecen a una especie determinada (frecuentemente la humana) y no del capitalismo, pese haberse tejido históricamente en él. Los animales también han sido discriminados y oprimidos en otros sistemas políticos y económicos no capitalistas y/o opuestos al capitalismo. Si bien es cierto que éste intensifica los niveles de opresión no es menos cierto que no es la causa que lo provoca.
  • Los animales no solo son oprimidos. También son discriminados cuando les negamos nuestra solidaridad en la naturaleza que es donde más sufren en número (Catia Faria lo explica en profundidad en el artículo Muerte entre las flores). Es decir, aun asumiendo que el fin del capitalismo supusiera a la larga el fin de toda explotación animal, no aseguraría el fin de toda discriminación pues infinidad de animales seguirían necesitando de nuestra solidaridad en la naturaleza.

Es lógico concluir que los animales no podrán ser libres en un sistema cuya lógica es la mercantilización de las vidas (humanas y no humanas),  y que objetivos de una dimensión emancipatoria tal como la del antiespecismo son imposibles de lograr en un marco de producción capitalista. Las oportunidades para nuestro objetivo como movimiento siempre van a verse amplificadas en un proyecto socialista, como el que propone la autora del siguiente artículo.

Dicho esto, dejo aquí el artículo completo y el enlace al mismo original y agradezco a Ali su compromiso crítico, el permitirme prestadas sus ideas escritas para compartirlas en castellano y su disposición al debate pues la introducción realizada al artículo ha sido escrita con su permiso así como con su discrepancia.

La política del estilo de vida no traerá la revolución: el veganismo no es ni de lejos suficiente

¡Hola a tod@s! Sabéis que hablo bastante sobre cómo los hábitos de consumo constituyen una mera extensión de mi amplia política anticapitalista, antiespecista, antirracista y feminista radical. Consumir productos veganos difícilmente constituye un acto revolucionario en o por sí mismo, de hecho, considero que creer eso juega justo dentro del discurso capitalista del «poder adquisitivo» e individualismo. Es esta creencia —que podemos llamar «política del estilo de vida»— la que quiero rebatir y desafiar en este post.

¿Qué es la política del estilo de vida? Tal y como yo entiendo este término, proviene de las «políticas prefigurativas» de la filosofía anarquista: una creencia según la cual, con la finalidad de trabajar hacia la sociedad en la que queramos vivir, debemos «construir formas de organización ‘del hoy/presente’ que prefiguren la futura sociedad» (D´Amato, Feb. 2009). Si acudimos a la segunda ola feminista, las defensoras de la política del estilo de vida sostienen que «lo personal es político» y buscan «incorporar su filosofía política en las minuciosas actividades del día a día» (Portwood-Stacer). Como podrás darte cuenta, el consumo vegano ciertamente encaja en la consigna de la política del estilo de vida, junto con las acciones de conciencia medioambiental como darte duchas más cortas, y el tan fomentado proceso de «revisarse los privilegios de uno/a».

Por supuesto, no hay nada malo con ninguna de estas acciones, y casi siempre son bien intencionadas.  Sin embargo, basar la política de una/o en estas acciones individuales del estilo de vida, genera varias cosas:

1. Oculta la necesidad de organización revolucionaria.

2. Perpetúa una visión individualista del mundo.

3. Apoya la retórica capitalista del «poder del consumidor».

Desde una perspectiva socialista radical, el cambio social sólo vendrá cuando los trabajadores del mundo se unan y se levanten contra la clase dominante que explota sistemáticamente la Tierra y todos sus habitantes en nombre de la constante acumulación de ganancias.  Organizarse para este fin constituye una estrategia política que traerá al colectivo la liberación que todos queremos ver, y depende de la colaboración de los y las compañeras de la clase trabajadora.

De modo contrario, la política del estilo de vida —en lugar de hacer un llamamiento a los colectivos explotados para unirse contra la opresión sistemática— alienta a los individuos a alejarse (o mejor dicho, intentar alejarse) de estos sistemas en vez de enfrentarlos, para distanciarse de aquellos de su alrededor que siguen comprometiéndose con «comportamientos problemáticos». Lejos de fomentar la solidaridad entre los colectivos oprimidos, la política del estilo de vida puede propiciar fácilmente una visión de la sociedad de «soy más santo que tú» o «yo contra el mundo», en la que comenzamos a demonizar a los individuos como fracasos morales por actuar de una determinada forma  (mayormente en las formas relacionadas con los hábitos de consumo) en lugar de tomar conciencia y luchar contra las mayores estructuras y sistemas de poder que condicionan las acciones de la gente. Efectivamente, como Poelker apunta, dentro de la retórica de «lo personal es poítico», «parece que hemos olvidado que la estructura es también algo político».

Así, en lugar de requerir la mejor estrategia colectivamente determinada—basada en un análisis sistemático de las enfermedades de la sociedad—para levantarse y ganar una lucha contra las clases dominantes, la política del estilo de vida se preocupa primeramente de un «activismo de productos» y de hacer decisiones «éticas» como consumidores. Bajo la política del estilo de vida, creemos que por comprar o boicotear ciertos bienes —como  una táctica individualizada y consumista— podemos solventar un problema colectivo.

Pero esto es exactamente cómo quieren que pensemos los que están en el poder. Williams explica más adelante: «si suscribimos una política del estilo de vida entonces nos vemos a nosotras/os mismas/os como las corporaciones y élites políticas quieren que nos veamos— como consumidores. Aquí no es donde reside nuestro poder. Permite al capitalismo seguir como siempre, con más y más contaminación y daño medioambiental, mientras nosotras/os estamos calmados creyendo que realmente estamos haciendo algo».

De hecho, el activismo del estilo de vida se desarrolló específicamente para funcionar dentro de los confines del capitalismo neoliberal, a medida que los movimientos con conciencia revolucionaria de la década de los 60 y 70 iban decayendo (Poelker). La política del estilo de vida, en otras palabras, está diseñada precisamente para no desmantelar las estructuras de gran poder contra las que, engañándonos a nosotros mismos, creemos estar luchando.

Resta decir que no pienso que toda persona que logísticamente pueda hacer eso no deba practicar los hábitos de consumo vegano. Eso sería ciertamente un cambio enorme en la dirección correcta. Sin embargo, dar ese paso no puede significar el final de nuestro activismo. No debemos engañarnos a nosotros mismos creyendo que tener más opciones veganas en restaurantes, fundando la siguiente innovadora empresa vegana, o comprando una nueva sucursal de queso vegano, hará siquiera una mella en el sistema capitalista que constantemente infringe la autonomía corporal/física de todos los seres, humanos y no. Como he afirmado muchas veces antes, el consumo vegano es una mera consecuencia, lo que yo veo como una extensión lógica, de una política radical que incluye el antiespecismo.

Así que sí, sigamos comprando nuestro queso vegano (si es que podemos), pero no nos engañemos creyendo que eso es un acto revolucionario. Seamos realmente revolucionarios. Organicémonos.

Desarrollemos un análisis sistemático de las enfermedades de la sociedad. Aprendamos de la historia de la lucha por los derechos laborales, de la mujer, los derechos civiles, los derechos LGTBQ, los derechos de los indígenas/nativos, y más allá. Comprendamos que el anti-especismo y todas otras formas de opresión no serán erradicadas hasta que vayamos más allá del capitalismo. Hagamos todo esto y más, y hagámoslo colectivamente, unidos, juntos.

En solidaridad, Ali.

Notas:

Allen, Emma. “Lifestyle politics, good intentions, and the road to hell.” Freedom Socialist: Voice of Revolutionary Feminism. December 2010. Web. 18 August 2015. Enlace.

Bennett, W. Lance. “Branded Political Communication: Lifestyle Politics, Logo Campaigns, and the Rise of Global Citizenship.” Chapter in Michele Micheletti, Andreas Follesdal, and Dietlind Stolle. The Politics Behind Products. New Brunswick, N.J.: Transaction Books, forthcoming. Enlace

D’Amato, Paul. “How do anarchists see change happening?” SocialistWorker.org. 26 March 2009, Issue 693. Web. 18 August 2015. Enlace

“Refusing to be ruled over.” SocialistWorker.org. 27 February 2009, Issue 691. Web. 18 August 2015. Enlace

International Socialist Review. “Anarchism: How Not to Make a Revolution.” International Socialist Review. N. dat., n. pag. Web. 18 August 2015. Enlace

Lewis, Tom. “Empire strikes out.” International Socialist Review 24 (July-August 2002): n. pag. Web. 18 August 2015. Enlace

Muldoon, Amy. “Let them eat (organic) cake.” SocialistWorker.org. 31 August 2009. Web. 18 August 2015. Enlace

Poelker, Ryne. “Does it help to ‘check privilege’?” SocialistWorker.org. 15 October 2013. Web. 18 August 2015. Enlace

Portwood-Stacer, Laura. Lifestyle Politics and Radical Activism. New York: Bloomsbury Academic, 2013. Web. 18 August 2015. Enlace

Williams, Chris. “Marxism and the environment.” International Socialist Review 72 (July 2010): n. pag. Web. 18 August 2015. Enlace

Z, Mickey. “Lifestyle Changes (Like Going Vegan) Won’t End Capitalism.” World News Trust. 12 April 2015. Web. 20 August 2015. Enlace

 

Traducción por Laura G.

12 Comentarios

  1. Alicia

    Bueno, en lineas generales esta mujer está vendiendo una ‘moto’ sin llegar a enseñarla. Me explico:

    En primer lugar hace comparaciones o pretende igualar la discriminación animal y la humana, lo cual ya de por sí, me parece un tanto aberrante ¿Cómo se puede comparar a un trabajador al que se le recortan sus derechos laborales con los animales que están siendo torturados, violados, privados de libertad y asesinados sistemáticamente?…

    En segundo lugar, dice que, dentro del veganismo, debemos organizarnos, estoy de acuerdo, PERO no aporta soluciones o directrices de cómo hacerlo, en su lugar vuelve a poner un ejemplo totalmente inútil para las personas no humanas:

    “el cambio social sólo vendrá cuando los trabajadores del mundo se unan y se levanten contra la clase dominante”

    Precisamente son ‘trabajadores’ los que les están cortando el cuello a millones de animales en este momento. Vamos, cae constantemente en el antropocentrismo dándole prioridad a las problemáticas humanas, cuando aquí de lo que se trata es de animales no humanos. Y como es lógico las estrategias deben ser diferentes.

    En tercer lugar incurre en falacias insostenibles y fácilmente desmontables cuando asegura que con los hábitos de consumo no se consigue nada en el caso de los animales:
    “No debemos engañarnos a nosotros mismos creyendo que tener más opciones veganas en restaurantes, fundando la siguiente innovadora empresa vegana, o comprando una nueva sucursal de queso vegano, hará siquiera una mella en el sistema capitalista”

    Eso es como decir que un pueblo de 1.000 habitantes demanda la misma matanza de animales que una ciudad de 100.000. Si una ciudad de 100.000 habitantes deja de demandar/consumir productos de origen animal ¿Acaso no hará que menos animales vayan al matadero? ¿Muchos menos que si lo hace el pueblo de 1.000?
    Aqui no se trata de “hacer mella en el sistema capitalista”, la prioridad es que se deje de explotar a los animales.
    Y aún mas cuando, como bien habéis comentado, la desaparición de un sistema capitalista no haría que despareciese el especismo/explotación animal. Ahí temenos los ejemplos históricos de otros sistemas socio-económicos en los que explotaban de igual manera a los animales.
    Y si hablamos de medio ambiente…

    “Permite al capitalismo seguir como siempre, con más y más contaminación y daño medioambiental”

    Pues creo que esta mujer también debería informarse un poco de cómo, por ejemplo, llevar una alimentación 100% vegetal reduce en mas de 2/3 la contaminación y el impacto medio ambiental. No le vendría mal ver ‘Cowspiracy’.

    En fin, lo dicho, no para de criticar y de repetir hasta la saciedad “hay organizarse, hay que organizarse” pero no aporta absolutamente ninguna solución válida en el caso específico de los no-humanos, con lo cual está incurriendo claramente en lo que se llama “falacia de distracción”.
    Vamos, que este texto no me sirve de referencia para nada, excepto en la única frase con la que estoy de acuerdo:
    “Sin embargo, dar ese paso [hacerse vegan@] no puede significar el final de nuestro activismo”

    10-Feb-16 · 10:13 am | Permalink
  2. Tras los Muros

    Hola Alicia, antes de responderte te preciso algo. Esto no es un colectivo o grupo de personas, el proyecto lo llevo yo y la respuesta es solo mía. Tal y como se explica aquí: http://traslosmuros.com/fotografia-por-la-liberacion-animal.php

    – En ningún fragmento del texto iguala la discriminación de animales no humanos con la discriminación de animales humanos.

    – En el texto llama la atención sobre un problema —razón por la que el texto está aquí traducido—. Que no ofrezca soluciones puede ser porque las ofrezca en otros artículos o porque no las tenga y esté en su búsqueda. No es consistente responsabilizar a alguien que se da cuenta de un problema de no ofrecer soluciones. La responsabilidad de esas soluciones forman parte de todos/as nosotros/as y no de ella. Si estás de acuerdo, tal y como apuntas, no es menos tu responsabilidad que la suya o la mía.

    – En ningún momento indica que «con los hábitos de consumo no se consigue nada en el caso de los animales». Al contrario, indica que es un paso en la dirección correcta. Lo que cuestiona, y además de forma muy clara, es que fomentar la idea de que pequeñas acciones cotidianas van a traer cambios sustanciales impide que brote la necesidad de organizarnos y acometer nuestros objetivos de forma colectiva.

    – Afirmas algo que es falso: «llevar una alimentación 100% vegetal reduce en mas de 2/3 la contaminación y el impacto medio ambiental». Llevar una alimentación 100% vegetal reduce «tu» impacto medio ambiental pero no reduce «el» impacto medioambiental, que de eso se trata. Para ello sería necesario que una gran parte de las sociedades humanas lo hicieran. Este cambio masivo no va a llegar si no construimos un movimiento organizado que pueda conseguir alcanzar todos los objetivos necesarios para tal fin.

    Me baso en dos cosas para afirmar esto:

    1) En EEUU donde se lleva años de lucha y donde se han realizado estadísticas el porcentaje de la población vegetariana no ha crecido en 20 años y cada vez se consumen más animales.

    2) El 84% de veganos y vegetarianos vuelven a comer carne: http://nymag.com/scienceofus/2014/12/84-percent-of-vegetarians-go-back-to-eating-meat.html

    Esto es fruto a mi entender de que el movimiento ha ido cada vez más centrando el discurso en pedir a la gente que consuma menos productos animales y en hacer pensar que el simple hecho de no consumirlos es hacer algo por ellos: «la parte que te toca».

    – Respecto a las cuestiones relacionadas con su reflexión sobre el capitalismo te recomiendo que se las hagas a ella pues mi opinión, tal y como queda reflejado en el texto introductorio, ya ha quedado clara.

    Saludos

    10-Feb-16 · 7:41 pm | Permalink
  3. Alicia

    @Tras los muros:

    1) Vamos a ver si lo he entendido… Compartes un texto de una autora en tu blog ¿y no se puede opinar sobre él? ¿y me aconsejas que le conteste a ella?:
    “Respecto a las cuestiones relacionadas con su reflexión sobre el capitalismo te recomiendo que se las hagas a ella”.

    Ya he leído tu opinión personal sobre el capitalismo y estoy de acuerdo, pero ¿no se puede dar una opinión sobre el resto del texto que has compartido aun no siendo tú la/el autora/or?… vale…

    2) “En ningún fragmento del texto iguala la discriminación de animales no humanos con la discriminación de animales humanos.”

    Sí, hace lo que se llama una ‘comparación indirecta’, o sea, se supone que debe hablar de la problemática de la explotación animal y prácticamente solo habla de la problemática humana, no de la animal. Dos casos de discriminación que a día de hoy están a años luz y cuyas soluciones requieren actuaciones radicalmente diferentes. No hubiese incurrido en una comparación injusta, si hubiese hablado de un caso como mínimo similar en el que los humanos hubiesen sido privados de libertad, explotados, violados, asesinados y convertidos en comida bajo el beneplácito de la sociedad.
    Que yo sepa, ese caso no existe.

    3) “No es consistente responsabilizar a alguien que se da cuenta de un problema de no ofrecer soluciones.”

    No, no lo es si se da cuenta de un problema y opina de forma constructiva sobre él, sí lo es cuando hace críticas y afirmaciones categóricas del estilo:

    “No debemos engañarnos a nosotros mismos creyendo que tener más opciones veganas en restaurantes, fundando la siguiente innovadora empresa vegana, o comprando una nueva sucursal de queso vegano, hará siquiera una mella en el sistema capitalista”
    “Así que sí, sigamos comprando nuestro queso vegano (si es que podemos), pero no nos engañemos creyendo que eso es un acto revolucionario. Seamos realmente revolucionarios. Organicémonos”

    Criticar sin aportar una solución factible y específica es, como ya he dicho, una “falacia de distracción”

    “La responsabilidad de esas soluciones forman parte de todos/as nosotros/as y no de ella”

    Yo no espero ni de lejos dejar esa responsabilidad en manos de esta señora, nunca dije tal cosa. No yo la que ha hecho una crítica sin aportar una solución… solo he dicho que incurre en una falacia.

    4) “Lo que cuestiona, y además de forma muy clara, es que fomentar la idea de que pequeñas acciones cotidianas van a traer cambios sustanciales”

    Explicar algo de forma clara sin aportar datos, es dar una opinión personal que no tiene ni mucho menos, credibilidad alguna. Os recomiendo que miréis los datos de un país como Alemania (donde vivo), con 8 millones de vegetarianos y 1 millón de veganos (y subiendo) en el que, sólo como dato anecdótico, tanto Mc Donals como Burguer King han entrado en una grave crisis en la no paran de cerrar sucursales y sus beneficios (en el ejemplo de McDonals) han caído en picado hasta un 25%. En este artículo, al final ‘acusa’, entre otros, al veganismo como a uno de los principales causantes:
    http://www.fr-online.de/wirtschaft/mcdonald-s-warum-mcdonald-s-in-der-krise-steckt,1472780,29695338.html

    Como no son tontos y se huelen la tostada, las grandes empresas que comercian con cadáveres, han empezado, la mayoría de ellas, a fabricar (desde hace unos 3 años) opciónes veganas, que a día de hoy suponen (como en el caso de la empresa Rügenwalder Mühle) hasta un 30% de sus beneficios en decrimento de los beneficios aportados por los cadáveres ( si quieres te busco el artículo que aporta los datos)
    Como es lógico, los supermercados alemanes están plagados de opciones veganas y si alguien me dice que coger un filete de soja (o que 9 millónes de personas lo hagan) va a tener la misma repercusión en la industria carnica, que si cojo ( o que 9 millónes de personas lo hagan) uno de ternera .. pues es lo mismo que decir que 2+2=0.

    5) “Afirmas algo que es falso: «llevar una alimentación 100% vegetal reduce en mas de 2/3 la contaminación y el impacto medio ambiental». Llevar una alimentación 100% vegetal reduce «tu» impacto medio ambiental pero no reduce «el» impacto medioambiental, que de eso se trata. .”

    NO, lo que yo afirmo no es falso, lo que sí que es falso es decir que YO sí consigo reducir con una alimentación vegetal el impacto medio ambiental y que sin embargo YO+Pepe+Alberto+María+millones de personas, no conseguimos reducirlo. Volvemos a no saber sumar y este tipo de afirmaciones me recuerdan a esa excusa tan extendida entre los especistas de “una persona no hace la diferencia”…
    Y además pones dos ejemplos en los que te basas, que poco o nada tienen que ver con los datos que hablan de la relación entre industria de explotación animal y medio ambiente, la verdad no entiendo esos ejemplos ni como demuestran que mi afirmación es falsa.

    Aqui te dejo datos fiables sobre la afirmación que he hecho:
    http://www.cowspiracy.com/facts/

    “Para ello sería necesario que una gran parte de las sociedades humanas lo hicieran. Este cambio masivo no va a llegar si no construimos un movimiento organizado que pueda conseguir alcanzar todos los objetivos necesarios para tal fin”

    En esto estamos de acuerdo… o se suma mas gente a esto, o nos vamos todos a la mierda (humanos y no humanos) , el planeta ya no aguantará mucho mas de seguir así.

    6)

    1) En EEUU donde se lleva años de lucha y donde se han realizado estadísticas el porcentaje de la población vegetariana no ha crecido en 20 años y cada vez se consumen más animales.

    2) El 84% de veganos y vegetarianos vuelven a comer carne: http://nymag.com/scienceofus/2014/12/84-percent-of-vegetarians-go-back-to-eating-meat.html

    “Esto es fruto a mi entender de que el movimiento ha ido cada vez más centrando el discurso en pedir a la gente que consuma menos productos animales y en hacer pensar que el simple hecho de no consumirlos es hacer algo por ellos: «la parte que te toca».”

    Bueno, en el primer ejemplo deberías poner las estadísticas en las que te basas, yo al menos he encontrado esto de hace 4 años que hablan de tendencias de consumo a la baja…
    http://www.jornada.unam.mx/2012/01/02/economia/021n1eco

    Y el segundo, me recuerda bastante a esos ‘estudios’ en plan “Las plantas también sienten”, no sé hasta que punto tiene credibilidad, me gustaría ver el original. Ojo, no niego que sea verdad.

    En primer lugar excluiría a los vegetarianos del debate antiescecista que como ya sabemos, ‘vegetarianismo’ poco o nada (excepto por algunos aspectos alimenticios) tiene que ver con el veganismo. Vamos, me parece normal que un vegetariano que lo hace, como la mayoría, por salud, ecologismo, etc pues se coma un filetón de vez en cuando, o directamente deje de serlo, ya que no existen implicaciones morales/éticas en el hecho de ser vegetariano.
    Hablando ahora sí de veganos, para empezar alguien que ‘deja de serlo’ nunca lo fué. Y creo que esto es fruto de la separación de los conceptos ‘veganismo’ y ‘antiespecismo’… no puede existir veganismo sin antiespecismo, eso es como ser ‘antiracista’ y pensar que está bien apalear negros.
    En mi opinión, uno de los grandes problemas a día de hoy, es que las grandes organizaciones como Peta, Mercy for Animals, Anima Naturalis, etc, etc que llegan a un gran número de personas (millones) están basando su estrategia NO en concienciar a la gente, en ayudarles a ‘desaprender’ la educación especista que han recibido o en hacerles entender la falta de ética que implica el explotar/asesinar a otros basándose en su especie. Lo que están haciendo es difundir todas esas ideas del ‘lunes sin carne’, “ser vegano es ser mas ecológico”, “comer carne afecta a tu salud”, etc. que me parecen erróneas y que solo entorpecen o anulan la idea principal del veganismo.

    Y bueno, eso por no hablar de los claros mensajes bienestaristas y utilitaristas que lanzan todas ellas, que ya me parece el ‘no va vamás’ de reforzar la idea de que dependiendo del ‘cómo’ se explote a los animales, pues podría llegar a ser correcto el hacerlo.

    Y creo que es de ahí de donde están saliento estas personas que piensan que ser vegano es ponerse un traje de lechuga y hacerse una foto, o que es como ser heavy metal, que mola mucho y es guay, o “ahora lo soy a mañana lo dejo”. O directamente están haciendo creer a gente especista que son veganos… por eso creo que jamás se debería disociar ‘veganismo’ y ‘antiespecismo’.
    Vamos, que no creo que el problema sea decirle a la gente que se haga vegana, que abandone sus hábitos de consumo y que eso no de resultados, sí lo hace, y si toda la humanidad cumpliese con esa ‘parte’ la explotación animal se vendría abajo.
    Lo que yo creo es que no se está explicando en profundidad el ‘porqué’ se deben abandonar esos hábitos, y cuando la gente no sabe muy bién ‘porqué’ hace algo, pues, si te he visto, no me acuerdo…

    11-Feb-16 · 4:40 pm | Permalink
  4. esteban

    Como se atreven a decir que ser vegano no ayuda en nada? O sea que carajos tienen en la cabeza? Lo siento pero ya parecen como a esos fanáticos religiosos, de verdad, yo soy vegano y me enoja que digan que eso no cambia la situación del especismo cuando en realidad si lo hace, esto crece cada vez mas, solamente en USA, hace cinco años habían 9 millones de vegetarianos y veganos, ahora hay 16 millones y van subiendo, comprar opciones veganas en lugares que venden carne SI hace la diferencia, entre muchas otras cosas, que pesimistas son ustedes.

    13-Feb-16 · 10:41 pm | Permalink
  5. Reybigote

    Chicos, chicos, no se peleen…. que estamos todos por lo mismo.

    Primero una breve introducción sobre mi:

    Soy vegetariano hace 25 años y vegano hace tres. Era vegetariano por falta de “educación” por mi parte, ya que pensaba que no consumiendo carne no participaba en el maltrato animal (mea culpa).
    Hace tres años vinieron mis tres hijos, (vegetarianos desde la concepción y veganos desde hace tres años) (cuantas veces dije tres?? jeje) y nos abrieron los ojos en cuanto a que el maltrato animal no es solo matarlos para comérselos.

    Ahora al tema en cuestión.

    Que la unión hace la fuerza, no lo puede negar nadie, pero hay que centrar los esfuerzos en la educación. Con una buena base se puede llegar muy lejos, no podemos pretender cambiar miles de años de maltrato animal en un día con “ataques” al carnívoro o al ovo lacteo vegetariano por no compartir mis ideas.

    No creo que el capitalismo tenga nada que ver en esto, o acaso en la ex URSS, o en Cuba o en China no había o hay maltrato animal, es lo mismo.

    Nacemos perfectos, rebozamos amor hacia todos los seres, pero somos criados por víctimas criadas por víctimas…. y si mi madre desde pequeño me dá pollito para comer y en el envase viene una carita de un pollito sonriente, contento de que yo me lo coma, eso se me graba a fuego.
    Cambiar eso no es fácil, pero hay que empezar, y si quiero cambiar el mundo, primero doy tres vueltas por mi casa y después salgo.

    Ser vegano, para mí es un estilo de vida, una forma distinta de pensar, me hice vegetariano a los 30 años (para comer más sano, era lo que en ese momento me llegaba más) pero de a poco me di cuenta que era algo más y descubrí hace 3 años (otra vez 3 jeje), que sin saberlo había inculcado en mis hijos algo más que no comer carne por salud. había inculcado el respeto hacia todos los seres, pero si pienso un poco mejor no se lo inculqué yo, ya lo traian de fábrica, como dije antes nacemos perfectos.

    Somos responsables de mantener esa perfección en las generaciones venideras, y responsables de educar a las actuales.

    La unión hace la fuerza, si, pero primero hay que empezar por casa.

    Es la primera vez que escribo algo en un foro, así que mil disculpas por los posibles fallos ortográficos o de redacción. Y si no entienden algo de lo que quiero decir me lo preguntan y lo contesto.

    Un Abrazo.

    Reybigote.

    15-Feb-16 · 1:55 pm | Permalink
  6. Alicia Sangineti

    Totalmente de acuerdo con el análisis hecho por mi tocaya

    26-Feb-16 · 1:31 am | Permalink
  7. Sonia

    En Siria en guerra, con todos los asesinos con corbata peleándose por el gas y el petróleo, matando a cuanta gente sea necesaria para lograrlo… Trata de blancas, explotación infantil… Gente humana. Personas. ¿Y vosotros andáis con cuentos de animalitos? De verdad creéis que una sociedad que ni siquiera respeta a todos sus individuos (personas humanas), va a pararse a respetar a los animalillos del campo? ES IMPOSIBLE RESPETAR A LOS ANIMALES SI PRIMERO NO RESPETAS A TUS SEMEJANTES. Y no, los animales no son nuestros semejantes.

    Vuestra causa es noble pero infantil y absurda en los tiempos que corren. Tal vez en la siguiente evolución del homo sapiens sapiens (si es que no nos hemos matado primero) sea posible respetar a toda la naturaleza.

    20-Abr-16 · 3:25 pm | Permalink
  8. Tras los Muros

    Hola Alicia te voy a responder a algunos puntos. El resto ya han sido respondidos y prefiero evitar entrar en un círculo.

    4) Es decir, le quitas credibilidad a un razonamiento como el suyo sin refutarlo más allá de decir «no tiene credibilidad alguna». Y todo lo que aportas ¿es esto?. Que McDonalds o Burguer King hayan entrado en una crisis no indica ningún cambio sustancial en relación al escenario actual donde miles de millones de animales son masacrados en toda la geografía internacional. Mucho menos un cambio revolucionario. Ni siquiera eso es indicativo de algo necesariamente positivo para los animales. Porque toda empresa y todo consumo es sustituible. Habrá que ver otras cosas, como las que luego aportas y habrá que ver esto en un marco temporal. No sería la primera vez que el consumo decrece y tiempo después vuelve a dispararse.

    El número de personas veganass que existen ahora en Alemania según las estadísticas son más que suficientes para conseguir cambios sustanciales si tan solo la mitad estuvieran organizadas en un frente común. No esperes que de otro modo el movimiento allí vayan a poder hacer frente una industria brutal que es capaz de cambiar esas estadísticas en un corto plazo (como ya ha ocurrido en otros lugares: medidas bienestaristas, infiltrados en los movimientos, represión, campañas de marketing, etc …). Que uno, dos o tres años indiquen un ligero descenso en el consumo de determinados animales no es indicativo de ningún cambio sustancial, que es lo que aquí discutimos.

    El veganismo, en su sentido antiespecista, no cambiará sustancialmente nada si no es capaz de confrontar a un sistema de opresión estructural (especismo). Y este tipo de cambios solo pueden venir con un cambio de conciencia radical y con una organización social compuesta de militantes políticamente formados y preparados para transformar a la sociedad desde su raíz (que es la causa por la que he publicado este artículo).

    5) En este punto me refiero a algo muy específico: para reducir un 2/3 del total solo será posible con una organización social que impida que muchos millones de personas que no están dispuestas a dar pasos en esa dirección no puedan hacerlo. Considerar que toda la humanidad va a sumarse a dar cambios favorables para todos sería negar la historia. Además, que la fase de concienciación solo es exclusiva mientras no haya otras posibilidades de intervención política.

    6) Sobre los datos:

    – GALLUP: En 13 años el número de personas vegetarianas/veganas sigue siendo prácticamente el mismo (de hecho, según esta estadística algo menos ahora)
    http://www.gallup.com/poll/156215/consider-themselves-vegetarians.aspx

    – EL otro estudio fue realizado por Human Research Council (hoy Faunalytics): https://faunalytics.org/wp-content/uploads/2015/06/Faunalytics_Current-Former-Vegetarians_Full-Report.pdf

    Saludos

    29-Abr-16 · 6:05 pm | Permalink
  9. Tras los Muros

    Hola Sonia, varios apuntes a esto que comentas.

    Los animales no humanos (que no animalitos) son también oprimidos. Ellos sufren la misma brutalidad de la guerra que cualquier animal humano pues sus hogares también son bombardeados y ellos son igualmente masacrados, quemados vivos, tiroteados y sometidos a todo tipo de prácticas brutales habituales en esos conflictos. Además de ser utilizados en la experimentación militar.

    El daño que sufren ante el terror de la guerra, cuando son electrocutados y acuchillados en los mataderos, o cuando son sometidos a experimentos en un laboratorio no es menor al que sufren los seres humanos en otros escenarios de injusticia. De hecho, es poco probable que algún ser humano tenga una vida peor que la de un pollo en una granja industrial o que la de un perro en un laboratorio.

    Si hablamos de opresión. Si hablamos de injusticias. No hay existe ninguna característica en los seres humanos que nos haga ser merecedores de una consideración moral superior. Sufrimos igual y por lo tanto merecemos la misma consideración ante cualquier agresión y situación de opresión.

    Nuestra causa no es infantil. Nuestra causa no es absurda. Es difícil. Y por ello es aún más importante tomar conciencia y tomar posición.

    Saludos

    29-Abr-16 · 6:23 pm | Permalink
  10. Ariana

    Hola, ya me he empezado a encontrar con ese tipo de crítica de la “banalización del veganismo” en otras publicaciones y me ha llamado la atención. Aungue lleve yo viviendo en España ya casi dos décadas, vengo de un país de Europa del Este, donde el concepto de la revolución, así como la palabra misma, fue un fraude que afectó gravemente a muchos países del bloque. Tal vez sea sólo una cuestión de terminología, pero las palabras influyen también, porque conllevan connotaciones. Yo me he “curado” parcialmente del trauma que llevamos, aunque sea inconscientemente, la gente “del este”, porque sí, creo que las revoluciones son necesarias. Pero hoy en día esas revoluciones tienen y deben tener una forma distinta a las de hace cien años. Aquellas formas de lucha no tienen consecuencias necesarias ni contundentes en la sociedad, teniendo en cuenta todas las estructuras nuevas y cambios que ha sufrido el mundo a lo largo de esos 100 años. Nosotros pertenecemos a esa parte privilegiada del planeta, que consumimos una ingesta cantidad de TODO, por tanto aquí tenemos la voz cantante, y al menos tal como está montado nuestro “primer” mundo, el consumidor tiene poder. Más de lo que se imagina. Y ni mucho menos se hace servir de ese poder. No quiero entrar en las complejas estructuras del mercado y sociales. Creo que el fracaso de un movimiento es cuando ése se queda en el underground (por varios motivos, externos e internos). La lucha se vuelve la esencia. Y tal como yo entiendo el movimiento por la liberación animal, la esencia no es la lucha por la liberación animal. Sino la liberación animal. Esa liberación no puede tener lugar sin un cambio a nivel personal y social. Pero no lo veo tan ligado ya con el novel económico. Si desaparecen las granjas, por dar un ejemplo y en su lugar se cultiva las plantas, para el beneficio del empresario – me interesa menos cambiar el sistema, si dejamos de consumir los animales. Ahora bien, el especismo es una postura, una realidad arraigada desde hace miles de años en la mentalidad humana, es un proceso largo de ir cambiándolo. La lucha por ello es justa. Que dejemos de masacrar a los animales – es urgente. Y comienza por mi plato, mi hidratante facial, mis pastillas. Saludos.

    13-Jun-16 · 2:59 pm | Permalink
  11. marco silenzio

    Creo que las criticas a este texto se deban a una comprensión no correcta del texto mismo.
    Ali nunca dice que el cambio no comienza por tu plato (cada uno/a empieza a concienciarse de forma diferente, en base a su propia vida y cultura) ni que ser vegan es inútil.
    Lo que dice es que cuando compras un filete de soya en el banco del supermercado en lugar que un filete de ternera, no vas a aportar un cambio en el sistema de explotación que causa el holocausto animal.
    Esto porque, como afirma Alicia, muchas industrias “carnicas” ahora llevan un 30% de sus productos aptos para veganos. Es claro que sigues financiando a empresas que invierten estos dinero,(al 70%) en explotación animal. En el caso que estas marcas no lleven productos con carne, siempre son industrias capitalisticas que se mueven con la mismas reglas y fomentan el mismo sistema que mata a los animales, que desplaza los pueblos indígenos, que envenena los mares, destruye las florestas, que requiere petroleo, las guerras por controlar su extracción, los prófugos que huyen de estas guerras, los sindacalistas del tercer mundo asesinados, la contaminación del subsuelo, las montañas de plástico que mata la vida en este planeta y sí, los recortes que causan que mucha gente se quede en la calle o sin asistencia médica.
    El supermercado mismo, como outlet del sistema de grande distribución fomenta la precariedad, sueldos bajos, destrucción del tejido económico local, el latifondismo, la concentración de dinero y poder en pocas manos y comida basura en lugar de productos frescos de proximidad.
    En pocas palabras:SER VEGAN ES IMPORTANTE si es la consecuencia de una visión radical más amplia del simple animalismo apolítico, SER UN CONSUMIDOR VEGAN es un acto individual que no aporta mucho cambio.
    Que sea claro: yo también compro productos de supermercado y a veces también cosas como quesos veganos, así que no demonizo a nadie por hacerlo, pero es equivocado pensar que el mundo está cambiando y la explotación animal se está acabando porque en el carrefour hay un pasillo entero de productos veganos.

    25-Sep-16 · 3:32 pm | Permalink
  12. hilder

    Hola comprendo tu punto de vista soy vegano, Tu propuesta es muy interesante y lo que tu planteas pasara. lo que pasa ahora es somos pocos en muchos lugares. LAS COSAS CAMBIARAN. YO HAGO ACTIVISMO EN MI CIUDAD CON AMIGOS.

    22-Jun-17 · 7:32 pm | Permalink

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