Tras los Muros. Fotografía de explotación animal.
Laura con Hart, una cerda liberada de la explotación.

Santuario Wings of Heart

Santuario Wings of Heart // Madrid // 2014 - 2015

Sin contar a los peces, que se contabilizan por toneladas, cincuenta y seis mil millones de animales son forzados cada año a la producción de carne, de leche y de huevos. Vacas, cerdos, gallinas, pavos, burros, caballos, conejos y otros animales son condenados a una vida programada de violencia y de sometimiento.

En oposición a esta injusticia, un pequeño —pero muy comprometido— grupo de seres humanos, lucha exigiendo su fin extendiendo un mensaje de liberación. Los santuarios emergen en medio de este escenario de confrontación, concienciación y agitación política y social, como lugares de refugio para los animales víctimas de la industria ganadera ofreciéndoles una vida libre de toda opresión.

En el Santuario Wings of Heart, Edu y Laura, con el apoyo de un grupo de colaboradores habituales, dan refugio a más de trescientos animales víctimas de la industria ganadera. Cada uno de ellos ha sufrido el duro régimen de la explotación ganadera y arrastra una historia de abuso, de abandono y de brutalidad. Aquí se les libera, se les protege y se les devuelve la vida que les ha sido robada.

Muchas de estas imágenes han sido publicadas en el libro «Refugiados, animales liberados de granjas, mataderos y otros centros de opresión» editado por Ochodoscuatro ediciones. En él se recogen fotografías realizadas en el santuario y reflexiones sobre la liberación animal que buscan dibujar un firme alegato contra la discriminación y opresión que padecen los animales no humanos.

Los textos que acompañan a algunas de las fotos así como los que van intercalados son parte del libro.

Cabras esperan su turno en el establo del matadero

Los santuarios son lugares donde se libera a los animales de de una vida de esclavitud. / Foto: en las orejas de Yoko —una oveja liberada— permanecen para siempre las marcas de los tiempos en los que fue explotada.

Cabras esperan su turno en el establo del matadero

Crotales de identificación que portaban en las orejas los animales liberados por el Santuario Wings of Heart.

Las marcas visibles en muchos de los habitantes del santuario nos recuerdan que esos animales que hoy juegan, corretean o se dan baños de arena han sido esclavos de la industria y arrastran un pasado de abuso y de opresión. Si eliminamos el prejuicio especista con el que ha sido escrito el diccionario de la Real Academia Española (RAE) y donde vemos escrito persona escribimos animal —humano, o no humano— la palabra esclavo es un término que se ajusta con precisión a la realidad.

«1. adj. Dicho de una persona: Que carece de libertad por estar bajo el dominio de otra.4»

Como ocurría con los tatuajes de las prisioneras en los campos de concentración de la Alemania nazi o como ocurría con las carimbas de las esclavas procedentes de África, las huellas imborrables de estos animales hacen crudamente visible la envergadura y la gravedad de un problema de opresión estructural: el especismo.

El marcado es una práctica estandarizada cuyo n es facilitar la clasi cación y la administración de los animales. Sin ningún tipo de anestesia sus orejas son perforadas o tatuadas y los cuerpos de muchos animales son quemados con un hierro incandescente.

Cabras esperan su turno en el establo del matadero

Laura alimenta a las pequeñas Lluvia y Aire a primera hora de la mañana.

Cabras esperan su turno en el establo del matadero

Aire, Albertito, Pepe, Margarita y Lluvia. Cinco cabras liberadas disfrutando en el Santuario.

Cabras esperan su turno en el establo del matadero

La pata trasera de Pablito —un cordero liberado— fue amputada fruto de una infección originada en la granja donde fue explotado. En el Santuario, además de darle tratamiento veterinario, también le han habilitado una silla de ruedas para que pueda desplazarse mejor.

Cabras esperan su turno en el establo del matadero

Sonia y Laura atienden a Maru de una infección.

Sergio era un cordero que fue apartado de la paridera donde se encontraba su madre y, sin un ápice de compasión, fue abandonado para morir. El estado de salud con el que nació incidía en la rentabilidad y no compensaba mantenerlo con vida. Su llanto condujo a Edu y Laura, que se encontraban buscando a otros corderos abandonados por esa zona, a dar con él. Lo hallaron en estado de hipotermia debido a que se le había impedido acceder al calostro (la «primera leche» que pro- ducen las ovejas tras el parto). La falta de ingesta de los nutrientes que contiene el calostro durante las primeras horas de vida es una causa de muerte muy común en corderos y este hecho marcó a Sergio para siempre.

Cabras esperan su turno en el establo del matadero

Sergio en el Hospital veterinario de la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX) atendido por un equipo veterinario

Cabras esperan su turno en el establo del matadero

Sergio en el Hospital veterinario de la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX) atendido por un equipo veterinario

Las visitas al hospital veterinario se convirtieron en rutina y pese a la falta de mejora Edu y Laura —las personas responsables de llevar adelante el Santuario Wings of Heart—, con la esperanza con la que uno lucha por un amigo o por un familiar enfermo, siguieron adelante con el tratamiento. Lamentablemente las circunstancias en sus primeras horas de vida marcaron su destino y murió en una de sus recaídas.

La manipulación genética, la sangría metabólica a la que son sometidos o las enfermedades a las que son expuestos en las granjas y criaderos condenan de por vida a todos estos animales y muchos no logran sobrevivir pese a todos los esfuerzos que se hacen por sacarlos adelante. La industria no perdo

Cabras esperan su turno en el establo del matadero

En la industria los pollos broiler son matados a los 45 días de edad. La gran mayoría de los pollos han logrado superar los problemas de salud con los que llegaron y muchos llevan varios años allí.

Cabras esperan su turno en el establo del matadero

Luna era una burra que fue utilizada para carga durante mucho tiempy le ocasionó un problema en la pelvis. Aunque podía mantenerse en pie no podía erguirse por sí misma y Edu la levantaba todas las mañanas con la ayuda una polea.

Cabras esperan su turno en el establo del matadero

Haize es un caballlo que vio morir a su madre atada de patas. Su destino era el matadero. Martin pertenece a una familia de burros que fue rescatada por unos vecinos del hombre que les maltrataba y mantenía en condiciones de esclavitud.

Cabras esperan su turno en el establo del matadero

Las personas que asisten a los animales en los santuarios acaban generando relaciones muy profundas con ellos. / Foto: Laura y Carmen.

Cabras esperan su turno en el establo del matadero

Laura se lleva a Carmen a dar un paseo.

Cabras esperan su turno en el establo del matadero

Doc es un jabalí que vio morir a su madre a manos de cazadores. Su destino era acabar devorado en algún entrenamiento para los perros de caza pero cambió cuando alguien hizo todo lo posible por rescatarlo y se puso en contacto con el santuario para buscarle refugio.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL LIBRO

Todos los beneficios de su venta son destinados al Santuario Wings of Heart.

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